• No hay límites

    El día 21 estaba marcado en nuestra agenda como “evento Repsol”. Normalmente, como hemos hecho en otras ocasiones, realizamos una serie de bautismos de vuelo normales y otros acrobáticos para los más lanzados. Intentamos con ello acercar nuestro deporte a personas que no lo conocen, para difundir un poco más el veneno acrobático, que como vimos, siguió haciendo estragos. Como digo, esperábamos un evento de divulgación más, aunque, todo sea dicho, nuestros invitados iban a ser deportistas de alto nivel apadrinados por la Fundación Repsol. Y desde luego que lo son. Vimos que compartimos con ellos no sólo la ilusión por el deporte. Hablando con Ursula, ambos nos sorprendimos de las similitudes entre algunas de las técnicas de trabajo que ellos usan y las nuestras al preparar un programa de acrobacia clásica. Luego volaron, y según pudimos ver, disfrutaron como niños pequeños, incluso haciendo sus primeros pinitos como pilotos acrobáticos. Pero hay una cosa que aún me llamó más la atención: esa fuerza interior, ese “yo también lo puedo hacer”, ese “yo también puedo ganar”, que a nosotros nos inculcó nuestro entrenador Vytas Lapenas. Ansia, motivación, y me recordó lo que nosotros recibíamos como premio cuando realizábamos un buen programa de entrenamiento. “Señor Cástor, no hay límites”, nos decía Vytas.

    Evento Repsol

    Y sí, otra vez, años después, lo volví a ver en ellos más claro que nunca: Señorita Ursula, Señor Jon, Señor Oscar, Señor Miguel, no hay límites.

    Evento Repsol

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